Desde que Acciona alcanzó los máximos históricos en 2022 muy cerca de los 200 euros, el valor ha estado penando por el Ibex, incluso con el selectivo español subiendo con fuerza. Los mínimos del año pasado, por debajo de los 100 euros hacían presagiar lo peor. Y aunque la sangre no llegó al río, el año pasado fue muy malo, más si se compara con el Ibex. Pero la pregunta que nos hacemos ahora con Acciona es, ¿habrá llegado su momento? Vamos a ver lo que nos dicen los gráficos.
Gráfico mensual
Si miramos el gráfico semanal desde 2011, podemos trazar un tridente alcista en el que justo se ha tocado la parte baja del mismo a comienzos de año y, desde ahí, ha rebotado con fuerza en febrero. El tema está en comprobar si esa parte baja de ese tridente sirve y vemos el comienzo de un rebote mayor o todo se queda en nada y se rompe por abajo.

Además, se ha formado una estrella del amanecer entre las velas de diciembre, enero y febrero, lo que parecería indicar que puede ser el comienzo de ese rebote mayor y pensar que, después de mucho tiempo, puede haber llegado la hora de Acciona y ver mayores recuperaciones. Sin embargo, no confiamos mucho en ella por haberse producido tras una caída menor y sin haber hecho nuevos mínimos bajo los del año pasado. Parece mucho más importante esa parte baja del tridente alcista y que se mantenga.
Y, ¿qué deberíamos ver para pensar en que hemos visto un suelo y el comienzo de algo mayor? Pues la clave está aún bastante más arriba. Los máximos de diciembre de diciembre de 2023 y septiembre de 2024 en los 132,3 son la referencia. Aún estamos muy lejos de ahí, pero su superación sería la señal de que podríamos ir a buscar la parte central del tridente alcista.
Además, por ahí anda la SMA50 (ahora ligeramente por encima). Y esa media es la que ha frenado las subidas desde que se perdió en 2023. Si el valor no puede con ella y sigue por debajo, la situación seguirá siendo muy débil y complicada.
Gráfico bisemanal
Hoy vamos a ver un gráfico que no es habitual porque presenta algunas cosas muy interesantes. En primer lugar, la SMA200 ha sido la que ha frenado las caídas el año pasado y este. El valor no está por debajo de ella desde 2015, lo que le da mucho valor. Y mientras no se pierda, podemos pensar en subidas. Al menos, será la referencia por abajo.

Interesante también es que la SMA50 está justo en la zona actual y está frenando el rebote. Y las espadas están en todo lo alto para ver qué se rompe antes, si la SMA200 por abajo o la SMA50 por arriba. La que antes se rompa será la que marque el rumbo. Y el rango entre las dos es muy pequeño.
Además, si trazamos la resistencia en los 132,3 marcada por esos máximos de diciembre de 2023 y septiembre de 2024, se puede ver una figura de HCHi en formación que, de superarse la clavicular, daría un objetivo alcista sobre los 170 euros más o menos.
¿Cuál es el problema? Que la caída desde los máximos históricos a los mínimos de 2024 parece que se hicieron en 5 ondas bajistas. Y eso significaría que solo es la primera parte de la corrección desde máximos. Estaríamos en un zig-zag y, aunque eso significara que estaríamos en una onda B, que debería durar más de lo que duró la A bajista, después debería llevarnos a una nueva pata bajista que hiciera nuevos mínimos.
La duración de la onda B debería ser mayor en el tiempo que la A bajista, con lo que debería desarrollarse como mínimo hasta septiembre de este año, si no más. Y eso significaría que podría continuar el rebote durante mucho tiempo. Pero ya sabes que si es un zig-zag tampoco podemos esperar tanto de la onda B como en una plana. De hecho, no podría irse más arriba del 61,8% de la onda A y eso daría un máximo por los 158 euros. Es decir, que no encajaría mucho con ese potencial HCHi.
Veremos lo que ocurre.
Foto de Luis García, CC BY-SA 3.0 es



