Ibex: sinónimo de debilidad…

Ibex: jugándose su mejoría

Ibex: sinónimo de debilidad… En un momento en el que la RAE está incorporando palabras al diccionario para adaptarlo a los nuevos tiempos, tal vez sería conveniente añadir el vocablo Ibex.

Pero en su definición no debería usarse como el nombre del índice bursátil español. Debería crear la palabra como sinónimo de debilidad. Porque no podemos decir otra cosa de él.

Pongamos unos ejemplos. El SP500 perdió desde el máximo histórico de febrero de 2020 al mínimo de marzo un 35%. Pues bien, ya ha recuperado un 61,8% de la caída, rebotando desde el mínimo un 33% a cierre del viernes.

El Dax perdió con la caída un 40% y ha recuperado el 50% de la caída, con un rebote del 32%. Eurostoxx ha tenido una caída del 40% y ha recuperado un poco más del 38,2% de la caída, con un rebote del 26%.

Pues bien, el Ibex llegó a perder desde el máximo de febrero al mínimo de marzo un 42%. La recuperación desde entonces no ha llegado siquiera al 32,8% (se ha quedado hasta lejos). El rebote desde mínimos es, a cierre del viernes, del 17%.

Es decir, el Ibex cayó más que otros índices y ha recuperado menos que ellos. Alguno me dirá que lo compare con el MIB italiano, por ejemplo, por ser los dos países europeos con más incidencia del coronavirus (Estados Unidos no se ha visto afectado en nada, por lo que parece). Pues si lo hacemos, nos damos cuenta que el MIB cayó un 44%. Pero resulta que casi ha recuperado el 38,2% (se ha quedado mucho más cerca que nosotros) y a cierre del viernes, desde mínimos ha rebotado un 23%.

Vamos, que si hiciéramos el símil que utilizó el expresidente Rodríguez Zapatero, en lugar de estar en la Champions League de la economía, el Ibex está en la zona de descenso. Y muy lejos de los puestos de salvación.

Llega el momento de ver los gráficos e intentar ver si podemos ver, ante un panorama tan sombrío, alguna luz que nos permita pensar en que se ha visto lo peor.

Vamos con ellos.

Gráfico mensual

El gráfico mensual nos sigue mostrando como el Ibex, a pesar de su debilidad, intenta aferrarse a dos líneas. Por una lado, la parte baja de ese tridente alcista desde 1993.

El mínimo de marzo se frenó ahí y no hemos vuelto a intentar atacarlo. Por ello, esa sigue siendo la referencia para pensar en que lo peor ha pasado y hemos hecho mínimos (o hemos estado muy cerca de ellos). La única señal positiva para pensar en que desde aquí podemos ir hacia arriba.

Por otra parte, la parte central del tridente bajista desde 2007 también está parando la caída. La vela de marzo cerró justo ahí, aunque se hiciera un mínimo por debajo, el mínimo de la vela de abril se quedó ahí y se cerró por encima y ahora en mayo estamos aún por encima.

Estas dos líneas son las directoras ahora mismo. Con la diferencia de que un tridente es alcista y otro bajista, lo que significa que si el que manda es el bajista, por mucho que la línea central del tridente esté frenando la caída, esta línea va hacia abajo y significaría que la caída puede continuar y hacer nuevos mínimos. Si mandara el tridente alcista, entonces al final deberíamos ir hacia la parte alta del tridente bajista. Y allí volveríamos a ver si se puede con ella o se falla estrepitosamente como todas las veces anteriores.

Además de esas dos líneas vamos a fijarnos en otras dos horizontales. De una parte la de soporte marcada por los mínimos de marzo (que venía desde bastante más atrás) y por otra la de resistencia en la zona de los 7.600. Esa línea por arriba será la que nos marque si esto es un simple rebote o es algo más. Mientras sigamos por debajo, la situación a largo plazo sigue siendo mala. Por mucho que estemos por encima de la parte baja del tridente alcista desde 1993.

Gráfico mensual Ibex con dividendos

Hoy te voy a enseñar también el gráfico del Ibex con dividendos. Por que también tiene cosas interesantes que mostrar. Y porque, a fin de cuentas, el dividendo es algo que también está integrado con la bolsa. A fin de cuentas los gráficos de los valores te los muestro descontando los dividendos.

Pues bien, este gráfico que descuenta los dividendos nos indica que el Ibex estaba en máximos históricos en febrero. Pero al mismo nivel que se estaba en 2015 o 2017. Es decir, que llevamos los 5 últimos años en los que un accionista que ha tenido el Ibex como referencia no había ganado nada. Y, desde luego, ahora está perdiendo bastante.

Porque lo que hemos visto ha sido un doble techo de libro. Y al perder la clavicular hemos alcanzado la proyección bajista de un tirón. Incluso hemos ido más abajo.

Pero esto lleva a definir un tridente alcista desde los mínimos de 2012. El mínimo de marzo ha llegado justo a esa parte baja del tridente alcista y desde ahí se ha rebotado.

La clave ahora, por abajo, está en el soporte horizontal zona 19.000 – 19.100 y parte baja del tridente alcista. Mientras esto aguante, podremos pensar en que podríamos haber hecho un suelo. Si se pierden, cuidado… Pero insisto siempre, para darlas por perdida tenemos que ver dos cierres mensuales por debajo.

Por arriba, la primera zona clave está en la clavicular del doble techo. La zona de los 23.100 debe ser la primera a supera como resistencia para pensar en algo más alcista.

Sin embargo, si algo nos ha enseñado nuestro amigo Montecristo es que debemos comprar fortaleza y vender debilidad. Y el Ibex es ahora mismo (y desde hace ya mucho tiempo), debilidad.

Foto de Luis García, CC BY-SA 3.0 es

Opt In Image
¡Suscríbete!
Y llévate gratis el eBook

 

Responsable: José Carlos Estévez

Finalidad: Envío de análisis diarios

Legitimación: Tu consentimiento

Destinatarios: Tus datos se encuentran alojados en los servidores de MailChimp, ubicados en Estados Unidos y acogida al Privacy Shield

Derechos: Tienes derecho a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos. Consulta la política de privacidad.

MaloPobreNormalBuenoExcelente (6 votos, media: 5,00 de 5)
Cargando...
Escrito por José Carlos Estévez García
Ingeniero de Telecomunicación y Máster en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Politécnica de Madrid. Consultor de profesión, analista técnico de devoción. Enamorado de los mercados bursátiles y de la Teoría de las Ondas de Elliott. Fundador de la web La Bolsa de Psico