2 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 2 LinkedIn 0 2 Flares ×
Hemos visto toda la teoría en los artículos anteriores. Ya sabemos cómo tratar de identificar las ondas, cuáles son sus formas, qué esperar de cada una de ellas. Ahora debemos tratar de operar en base a todo ese conocimiento teórico, que no siempre es fácil. Veamos cómo hacerlo.

Antes de operar – Ideas básicas

Tal y como hemos dicho, identificar una pauta correctiva es mucho más difícil que identificar una pauta impulsiva. Por ello, lo que debemos hacer es tener claro qué operar. Y lo más claro es operar las ondas impulsivas. Y dentro de las ondas impulsivas como la onda 3 suele ser la extendida, ésta debe ser la que debamos intentar coger principalmente. Pero también podemos intentar operar una onda 5 teniendo en cuenta que puede haber fallo. Y también vamos a operar los finales de pautas: La ruptura de líneas de tendencia 0-B en corrrecciones, 2-4 en impulsos, C-D en triángulos, pautas terminales, fallos de ondas.
Lo que no debemos intentar hacer es operar pautas correctivas. Ya hemos dicho que son muy complicadas de identificar y operar dentro de una onda B o dentro de un triángulo va a ser seguramente perder dinero. Si acaso, podemos operar dentro de una corrección cuando se trate de un impulso, es decir, en la onda C de una plana o en la onda A y C de un zig-zag.

Operar un doble techo o un doble suelo

Un doble techo o un doble suelo puede significar el final de una pauta en fallo. Si tenemos un recuento de un impulso alcista en el que vemos que estamos en una onda 5 y vemos que se produce un doble techo confirmado (con la pérdida del mínimo entre los picos), lo ideal es esperar que tras confirmarlo se produzca una pauta correctiva alcista al primer tramo bajista para entrar corto buscando el objetivo bajista mínimo.
Si el primer tramo bajista ha sido impulsivo, la corrección no debe llegar al 61,8% o si llega debe acabar como mucho ahí. Por ello se deben intentar los cortos lo más cerca posible de esa cota para buscar una C bajista. Si el impulso alcista ha tenido una onda 3 extendida nuestro objetivo debe de ser la zona de la onda 4.
Operar el doble techo de 2007
En nuestro ejemplo vamos a ver como operar el doble techo en máximos de 2007. Nuestro recuento nos decía que estábamos en una posible onda 5. Al hacerse el doble techo y confirmarlo con la pérdida del mínimo entre ellos vemos una caída muy violenta. No hay pull-back a ese mínimo entre techos, con lo que no operamos la caída inicial. Esperamos que se haga un suelo y se rebote.
Cuando se rebota, confirmamos que la caída se ha producido de manera impulsiva. Eso solo puede indicar que estamos en un zig-zag, luego el rebote no debe ir más allá del 61,8% de la caída. Y si va más arriba, el final debe estar más abajo. Pero esperamos a ver cómo se desarrolla la pauta correctiva. Vemos que se hace un ABC con lo que trazamos la 0-B. Los más conservadores esperan a que se rompa la 0-B más deprisa de lo que se hizo la C y cuando se rompe se ponen cortos. Los más arriesgados cuando se llegue a algo más del 50% de la onda A. El stop se pone en la bajista uniendo el comienzo del impulso bajista con el final de la pauta correctiva.
El objetivo mínimo para un zigzag está en una onda C que sea igual al 61,8% de la onda A, Por ello se cierra parte de las posiciones cortas en esa cota y con el resto se va bajando el stop en función del recuento que veamos de esa C impulsiva del zigzag.
Por tanto, operando aplicando Elliott tras el máximo de 2007 entraríamos cortos en la zona del 13.450 con stop en la bajista, unos 600 puntos por encima con un objetivo mínimo de caída en el 11.780. Es decir, estamos buscando 1.670 puntos abajo con un stop de 600 puntos. Es decir, que con una operación así con que solo tengamos un 50% de acierto ya salimos ganando 1.070 puntos y con un 33% sacamos 470 puntos.

Operar una pauta terminal

En una pauta terminal tenemos solape entre las ondas 1 y 4 y muy frecuentemente se forma un “Ending Diagonal”. La forma de las ondas, a pesar de estar en una onda impulsiva, es de 3-3-3-3-3, con lo que si vemos que podemos formar dentro de una onda 5 una cuña con solape entre ondas, y con las ondas con forma correctiva, debemos intentar operar la ruptura.
Y es que cuando se rompe se hace de manera violenta y se debe corregir por completo esa onda en la mitad de tiempo de lo que se hizo la 5 y muchas veces se corrige el impulso completo. Por ello, una vez que se rompe la figura debemos abrir posiciones, si somos conservadores esperando a un pull-back a la cuña (que será rápido) y si somos agresivos, cuando se rompe.
Operar rotura de Ending Diagonal
En nuestro ejemplo vamos a ver cómo operaríamos la pauta terminal de Adveo producida en el máximo del mes pasado. Contamos 5 alcistas desde el mínimo y vemos que estamos en una onda 5 que además llega a la zona que haría el conjunto 2-5 igual al 262% de la 1. Y la 5 se hace en pauta terminal con solape y en forma de Ending Diagonal.
Cuando contamos que se ha hecho la v de la 5 y vemos que se rompe la cuña, si somos conservadores esperamos al pull-back… Y entramos al hacerse, cortos en el 14,10. El stop se pone en el máximo de la onda v más un filtro, es decir, en el 14,30, por si acaso nos hemos confundido. Y buscamos objetivo en el inicio de la onda 5, es decir, en el 12,21.
Es decir, en caso de que salga mal la operación perdemos un 1,5%, si sale bien ganamos un 13,5%. Y si queremos, podemos cerrar una parte allí y dejar otra abierta por si acaso lo que hacemos es retroceder todo el impulso, bajando el stop según se va bajando, pero la operación principal nos dice que cerremos en el 12,21.
Si la caída no se produce más deprisa de lo que se hizo la subida, entonces cerraremos la posición si es que no nos ha saltado el stop antes.

Operar un final de un impulso en objetivo del 262% de la onda 1

Hemos señalado cuáles son las relaciones principales entre ondas para los diferentes tipos de impulsos según cuál sea la onda extendida. Una operación que da muy buenos resultados es ver una posible onda 1, esperar a que termine la posible onda 2 y desde el final de la onda 2 llevar un tramo que sea igual al 262% de la onda 1. En caso de una onda 3 extendida, ahí podría terminar la onda 3. En muchos otros casos lo que ahí termina es la onda 5, con lo que deberemos ver una corrección al menos hasta la onda 4 si la onda 3 ha sido la extendida.
Para poder ver si se trata de una onda 3 o una 5 miramos la relación de tiempos entre ondas. Por ejemplo, si vemos que la onda 1 y la 2 tardan más o menos lo mismo y vemos que en el máximo que se produce al alcanzarse la zona del tramo igual al 262% de la onda 1 desde el final de la onda 2 dura lo mismo, nos damos cuenta de que no puede tratarse de una onda 3, ya que las tres ondas consecutivas no pueden durar lo mismo. Por ello ahí esperamos que termine la 5 y buscamos abrir posiciones allí con objetivo en la onda 4 del impulso.
Si somos conservadores, vamos a esperar a que tengamos una señal de reversal en una barra al llegar a esa zona objetivo del tramo igual al 262% de la onda 1. Si somos agresivos, abrimos posiciones al llegar ahí con un stop más o menos ajustado según de cuántos puntos estemos hablando sea este tramo igual al 262% de la 1.
Operar buscan el 262% de la onda 1
En nuestro ejemplo consideramos un gráfico de 10 minutos y vemos un primer tramo de caída en el Ibex. Después una corrección que esperamos que termine. Calculamos el 262% de la onda 1 y lo llevamos desde el final de la corrección a esa onda 1. Concluimos por la forma de esa corrección y porque el máximo de la onda 2 llega por encima del 61,8% que debemos contar desde un punto posterior al máximo de esa onda 2. Y desde ahí llevamos los 368 puntos del tramos igual al 262% de la onda 1.
Eso nos da una cota objetivo en el 11.260. Cuando se llega ahí vemos que la caída habría llevado casi el mismo tiempo que las ondas 1 y 2, con lo que debe tratarse del final de 5 ondas y no de una 3. Por ello abrimos largos con objetivo en el 11.468 que es la zona de la onda 4. El rebote llega justo a esa zona y cerramos la posición.
Si queremos ser conservadores, esperamos un reversal, que se produce con la barra justo al llegar a la cota objetivo. En el cierre de esa barra, en el 11.295 abriríamos los largos con stop en el mínimo de la barra más un pequeño filtro. En caso de salir bien la operación tendríamos 170 puntos de ganancia. En caso de salir mal tendríamos 40 puntos de pérdida. Con solo un 50% de aciertos tendríamos 130 puntos de ganancia. Con un 33% de aciertos tendríamos 90 puntos de ganancia. Con un 25% de aciertos tendríamos 50 puntos de ganancia.

Operar el final de un impulso con extensión de 5

Éste es uno de los casos que más deprisa no suele dar puntos, porque cuando hay una extensión de onda 5, se produzca en el sitio que se produzca dentro de un impulso, cuando acaba la 5 se produce un giro violento que nos lleva a corregir, al menos, entre el 61,8 y el 95% de la onda 5, y siendo ésta la extendida son muchos puntos.
Entonces, una vez identificada la onda 5 extendida la forma de operar es trazar una ii-iv dentro de esa onda 5 y cuando se rompa entrar en el sentido de la corrección. Los conservadores pueden esperar a que se haga pull-back a esa 2-4, los agresivos cuando se rompa.
Operar fin de onda 5 extendida
En nuestro ejemplo tenemos el gráfico diario de Acerinox. Vemos que está haciendo una onda 5 extendida y en un momento dado se gira. Esperamos a la rotura de la ii-iv de esa 5 y esperamos el pull-back para entrar. La entrada se produce en el 15,79 con stop en el máximo de la 5, el 16,84
El objetivo bajista está entre el 10,50-12,72, pero los conservadores pueden poner el objetivo en el 38,2% de toda la subida, que debe ser la primera zona donde se pueda rebotar. En este caso el 12,94. ligeramente por encima del objetivo mínimo de la caída. Por eso se puede cerrar perfectamente ahí.
En este caso, se consiguen 2,85 euros corto, con un stop de 1,05 euros. Es decir, en caso de que la operación salga mal, se pierde un 6,65%, en caso de que salga bien se gana un 18,05%. Aunque se puede ganar más en caso de querer ir a por el objetivo final.

Operar un gap

Lo primero que debemos tener claro es que cuando tenemos un gap, lo más probable es que se trate de una onda 3 o de una onda A y ese gap signifique un arranque alcista o solo un gap que se va a cerrar inmediatamente.
Lo que debemos hacer es esperar a que concluya la corrección que se produce tras el gap. Si esa corrección cierra el gap es que se ha tratado de una onda A y no lo operamos. Si esa corrección acaba sin cerrar el gap es que estamos en una onda 3 y seguramente esa corrección ha sido la subonda ii de la 3, luego el final de la corrección nos debe marcar el inicio de una iii de una 3, que suele ser la más potente de todas.
Calculamos el punto que haría la onda 3 igual al 162% de la onda 1 y ese será el objetivo alcista que nos marcaremos (podemos cerrar unos 20 puntos antes o después por si acaso) y el stop debe estar en el final de la corrección de la onda ii de esa 3.
Operar un gap
En nuestro ejemplo vemos el gráfico de 5 minutos del Ibex, con una subida iniciada tras un probable fallo bajista que nos dice nuestro recuento previo y una subida inicial con una pequeña corrección y después subida con gap alcista al inicio de sesión.
Vemos que la corrección es suave y que no llega a cerrar el gap. Los más agresivos pueden operar en el retroceso de la corrección tras el gap con stop en el punto que cierra ese gap. Los más conservadores operar en el final de la corrección con la rotura de la 0-B y stop en el mínimo de la corrección más un pipo o en el cierre del gap si se quiere esperar algo más.
Entonces abriríamos largos en el 11.248 con stop en el 11.219 o en el 11.180 si queremos pensar en el gap por si la ii no ha acabado realmente. Y nos fijamos objetivo alcista en el 11.429 (20 puntos por debajo del objetivo de una 3 igual al 162% de la 1).
En caso de que salga bien la operación tenemos 181 puntos de ganancia. En caso de que salga mal tenemos 30 puntos de pérdidas. Por tanto, con solo un 50% de acierto ganamos 151 puntos. Con solo un 33% de aciertos ganamos 121 puntos. Con un 25% de acierto ganamos 91 puntos.

Operar el final de un impulso en la rotura de una 2-4

Lo primero que tenemos que tener claro es dónde encaja el impulso que ha concluido con nuestro recuento para saber si merece la pena operarlo y cuál ha sido la onda extendida para saber cuál puede ser el objetivo bajista tras romperse la 2-4

Evidentemente, no es lo mismo que se rompa la 2-4 de una onda C correctiva o la 2-4 de una 5 de un impulso alcista que ser rompa la 2-4 de una sobonda iii de una 3. En este último caso no merece la pena intentar operar esta rotura.

Si estamos acabando una onda C, la rotura de la 2-4 debe significar ir, al menos, a la zona de la onda B. Si estamos acabando una onda 5 de grado mayot habrá que corregir todo el impulso alcista completo. En caso contrario tengamos en cuenta que la rotura de la 2-4 puede significar ir a la zona de la 4 para una 1 ó 3 extendida (aunque en caso de extensión de 1 podemos ir a la zona de la 2 si se trata de una 1 ó 5 de grado mayor) o a la zona entre el 61,8 y el 95% de la 5 en una 5 extendida, como hemos visto antes.

Operar una rotura 2-4

En nuestro ejemplo podemos ver claramente lo dicho. Hacemos un recuento de 5 bajistas en el DAX que pueden ser una C o una 3, y vemos que se rompe la ii-iv más deprisa de lo que se hizo la v. Entonces, si pensamos que la caída es una 3, el objetivo alcista debe estar en la zona de la onda 4 y el 38,2% de la onda 3. Es decir, entre el 9.173 y el 9.252. Y la entrada es en el 9.051 con stop en el 8.903. Es decir, que podemos intentar ganar 122 puntos y perder 148 si la operación sale mal. No parece muy rentable.

Sin embargo, si se tratara de una onda C, sabemos que hay que ir a buscar la zona de la onda B, y eso nos da un 9.618. Es decir, que si sale bien, vamos a sacar 567 puntos y si sale mal son 148. Vemos que la relación rentabilidad-riesgo es más adecuada.

Por ello, como en este caso no tenemos claro si la operación puede ser rentable o no, lo mejor sería no operarla. En el caso en el que tuviéramos claro que la caída es una onda C (porque es menor que el 162% de la posible onda 1 y así no tenemos la duda de si puede ser una 3), entonces sí que deberíamos operar con entrada en la rotura. Y si luego no se rompe la 0-B más deprisa de lo que tardó la C, habría que cerrar los largos antes de intentar acabar la onda B.

Operar el final de una corrección en la rotura de la 0-B

Como bien sabemos, una corrección en ABC puede ser una onda plana o un zigzag y la rotura de la 0-B confirma el final de la pauta correctiva, lo que implica la continuación del movimiento previo y eso es lo que hay intentar operar, esa continuación del movimiento previo a la pauta correctiva.Dependiendo de hasta dónde llegue la corrección en relación al tramo previo tendremos una operación más interesante o menos. Una corrección en la posición de onda 2 de un impulso nos puede dar una entrada de muchos puntos. Por eso hay que intentar encuadrar la corrección dentro de un escenario mayor.Para que la rotura sea buena, se debe romper la 0-B más deprisa de lo que se hizo la C y si encima se llega al final de la B también más deprisa de lo que se hizo la C tendremos la confirmación de que un ABC ha terminado.

Además, para tener claro que es un ABC deberemos ver que la onda B ha durado más que la onda A y que la onda C también lo es. Si vemos una B más pequeña que la onda A lo normal es que estemos en un triángulo y no en un ABC. Si vemos una B más larga que la A y la C también y una rotura de la 0-B más deprisa que se hizo la C tendremos muchas opciones de que hayamos tenido un ABC y haya concluido.

El objetivo tras la rotura estará en función de qué haya sido esa corrección. Un ABC que sea un B de un zigzag nos debe decir que tras la rotura vamos a ir a entre el 61,8 y el 162% del tramo antes de ese ABC. Un ABC que sea una 2 nos puede dar un tramo al menos del 162% del primero.

La opción agresiva es entrar en la rotura de esa 0-B y más si vemos que ha podido haber fallo en la C, pero se puede ser conservador y esperar un pull-back a esa 0-B.

Operar una rotura 0-B

En nuestro ejemplo vemos como el ABC termina con la C en fallo y eso nos da una rotura de la 0-B más rápida que la C. Además, el tiempo nos indica que es más que probable que se llegue a la B también más deprisa, con lo que se puede pensar en que se ha acabado la corrección con la rotura.

Como el ABC no ha llegado ni al 61,8% del tramo bajista anterior, hay que pensar que se ha tratado de una B de un zigzag o de una 2, aunque viendo la subida previa puede parecer más normal que se trate de un zigzag. Eso nos dice que, al menos, hay que ir más abajo de la A y lo normal es que se haga al menos un tramo igual al 61,8% del tramo previo.

Pero al haber fallo de C debemos esperar un tramo al menos igual al primero. Entonces, la entrada agresiva se haría en la rotura en el 11.747 y el objetivo inicial lo marcaríamos en el 11.319 para un tramo bajista igual al primero antes del ABC. El stop lo suyo sería ponerlo en la bajista que marca el comienzo del tramo bajista con el final del ABC, pero eso nos deja un stop demasiado alejado, en concreto en el 12.035 según se rompe, aunque luego iría bajando. Por eso hay que ajustar más si queremos poder operar de una manera más rentable.

Así, como sabemos que ya sea un zigzag o un impulso este tramo bajista se va a hacer en 5 bajistas, y que hemos visto antes de la rotura una posible i y una ii, entonces el stop lo ponemos en el máximo de la ii en el 11.912 y buscamos una iii de este tramo bajista igual al 162% de la i, lo que nos da un 11.407. Vamos bajando el stop, primero al mínimo de la i, luego cuando lleguemos al final de la iii al 61,8% de la iii y esperamos el final de una iv y trazamos una ii-iv que va a ser la que tengamos como stop final si no llegamos al 11.319.

El stop final salta en el 11.465 dando un beneficio de 282 puntos con un stop inicial de 165 puntos, con lo que un 50% de aciertos nos da 117 puntos. Pero no se puede tener un porcentaje mucho peor para que sea rentable. Pero la rentabilidad puede ser mucho más jugosa si cerramos más abajo ya en las proximidades de ese objetivo en el 11.319 y si el stop lo ponemos de inicio en la 0-ii.

Operar el final de un triángulo en la rotura de la B-D

Los triángulos son muchas veces muy complicados de operar, ya que hay muchas veces que ir retrazando el triángulo y otras parece que se está formando la figura y luego estamos en otro tipo de corrección. Pero cuando tenemos claro que la figura es correcta, la ruptura de la B-D es claramente operable.
Debemos de tener en cuenta que lo normal es que un triángulo se forma en una onda 4 o en una B, con lo que no hay que esperar tampoco una subida descomunal después de su formación. De hecho, lo normal en un triángulo es que la rotura no exceda del 125% del tramo más largo del triángulo. Y nuestra experiencia nos dice que lo normal es eso, un 125% del tramo más largo, aunque lo mínimo debe de ser un 75%. Si vemos un escape menor, es que no estamos en un triángulo y si se queda en tan poco, es muy probable que tengamos un final en fallo.
Operar rotura B-D triángulo
En nuestro ejemplo tenemos un triángulo contractivo no restrictivo en el que la E acaba casi en el mínimo de la D, es decir, apurando al máximo. Y después la rotura de la B-D más deprisa de lo que se hizo la E.
La entrada se haría la entrada en el 11.407 con stop en el mínimo de la E, es decir, en el 11.390. El objetivo mínimo de la posición sería el 11.443, aunque lo normal es buscar el 11.478. Pero la entrada conservadora se quedaría en el 100% de la A del triángulo, es decir, en el 11.460.
Por ello, si abrimos largos en el 11.407 y cerramos en el 11.460 tenemos un beneficio de 53 puntos con un stop de 20, con lo que con un 50% de aciertos tenemos +33 puntos mientras que si el porcentaje es un 33% el beneficio es solo de +13 puntos, lo que hace que, a pesar de lo que pueda parecer, la rotura de un triángulo no suele ser la mejor de las operaciones posibles.
2 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 2 LinkedIn 0 2 Flares ×
Opt In Image
¡Suscríbete!
Y llévate gratis el eBook

No te preocupes, a mí tampoco me gusta el SPAM 🙂

MaloPobreNormalBuenoExcelente (Sin votos)
Cargando…
AVISO/DISCLAIMER
La Bolsa de Psico no constituye una oferta ni solicitud de compra o venta de valores , por lo tanto, no se responsabiliza de las consecuencias de su uso y no acepta ninguna responsabilidad derivada de su contenido. Igualmente, no se responsabiliza de las opiniones o sugerencias expresadas por terceros en los comentarios.
gplus-profile-picture
Escrito por José Carlos Estévez García
Ingeniero de Telecomunicación y Máster en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Politécnica de Madrid. Consultor de profesión, analista técnico de devoción. Enamorado de los mercados bursátiles y de la Teoría de las Ondas de Elliott. Fundador de la web La Bolsa de Psico