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El síndrome de Estocolmo es un vínculo emocional que se produce de una persona que ha sido secuestrada o retenida contra su voluntad hacia su captor, aunque también puede darse en casos de maltrato, violación, prisioneros de guerra, etc. El secuestrado manifiesta un sentimiento de simpatía hacia su secuestrador que puede llegar, incluso, a manifestarse ayudándole para no ser detenido por la policía, para no testificar contra él en un juicio, etc.

Todos hemos oído alguna vez de alguna persona que ha vivido alguna situación así y que, al finalizar la experiencia, dicen que no les han tratado mal (a pesar de que les han tenido retenidos contra su voluntad) o bien que apoyan directamente al que les ha tenido retenidos o le ha maltratado frente a la ayuda de una tercera persona(podemos recordar un caso muy de actualidad al respecto).

El origen de este nombre del síndrome de Estocolmo viene de 1973, cuando dos delincuentes armados con ametralladoras entraron en un banco de Estocolmo, Suecia. Los dos atracadores tomaron cuatro rehenes, tres mujeres y un hombres, durante más de 5 días. Los rehenes permanecieron atados con dinamita en una cámara acorazada del banco hasta que finalmente fueron rescatados.

Tras su rescate, los rehenes mostraron una actitud impactante, y más si tenemos en cuenta que habían sido amenazados y maltratados. En sus entrevistas posteriores a la prensa se vio como apoyaban a los secuestradores y mostraban su miedo a los policías que fueron en su rescate. Una mujer mantuvo después una relación con uno de los criminales y otra creó un fondo de defensa legal para ayudar con los gastos de la defensa.

Pues bien, parece que en la situación actual de los mercados y de la crisis financiera mundial, las autoridades están presas del síndrome de Estocolmo y no hacen más que intentar ayudar a los mercados en todo lo que pueden. Y es que parece que los bancos centrales son cautivos de los mercados. Y, a pesar de ello, intentan agradarlos cuanto pueden.

Hace unos días se vio, cuando el Congreso Americano rechazó el plan de Paulson de rescate como los mercados reaccionaron con un desplome brutal. Y las autoridades tomaron nota e hicieron todo lo posible para que el plan se aprobara y los mercados reaccionaran. Resultado: subidas a la espera de la aprobación y cuando se aprobó nuevo desplome. Después, tras varios días de nuevas caídas, ayer los mercados esperaban una actuación conjunta de los bancos centrales mundiales para bajar los tipos de interés. Y así se empezó subiendo. Pero como pasó la hora en la que se suelen tomar estas decisiones y se vio que no se producía, tuvimos un nuevo batacazo… Los bancos centrales tomaron nota y hoy han decidido rebajar los tipos de interés en medio punto, incluido el BCE que era totalmente reacio y que, recordemos, se reunió el jueves y decidió dejarlos igual, con lo que cabe preguntarse qué ha cambiado en menos de una semana para que entonces no se movieran y ahora hayan decidido hacer la rebaja (¿tan poco previsión tienen o es simplemente que, tal y como hemos dicho, son cautivos de lo que demandan los mercados?). Y esto ha provocado que las bajadas iniciales severas se suavizaran, provocando un rebote inmediato. Pero, al poco tiempo, las bajadas han vuelto y hemos cerrado con pérdidas de consideración.

Y es que el mercado se está comportando como un drogadicto, que cada vez necesita más dosis de droga. Y cuando la consigue, la sensación de bienestar que le provoca cada vez dura menos, con lo que se pone cada vez más nervioso y demanda más droga. Y si se la proporcionan, cada vez querrán más y más. Y cada vez les hará menos efecto. Que las autoridades tienen que tomar estas medidas. Pues seguramente, ya que de no tomarlas el sistema financiero mundial podría colapsarse. Pero la impresión que queda es que son los mercados los que mandan y las autoridades las que obedecen y les dan todo lo que piden. Y cuanto más les dan, más demandan.

Vemos como el Dow Jones, a pesar de que pareció recuperar posiciones y se puso verde durante parte de la sesión (tras el cierre de las plazas europeas), cerró al final a la baja. La rotura del canal bajista le sigue pesando y hoy ha cerrado en las inmediaciones del soporte que dijimos ayer de 9.230. Y el próximo lo tenemos en los entornos de los 9.000 ya. De momento la vela que nos ha quedado hoy no nos permite pensar en un suelo aún, por lo que deberemos esperar a una señal que nos confirme este posible suelo. Los mínimos que se siguen marcando son descendentes, con lo que debemos esperar antes de posicionarnos. Ojalá mañana viéramos una gran vela blanca que nos dejara una estrella del amanecer en soporte… Pero, de momento las señales son solo negativas…


Euro Stoxx ha bajado también otros 100 puntos más, acercándonos un poco más al objetivo del HCH gigantesco en los 2.200. Ya solo nos quedan 463 puntos (si es que este objetivo se cumple y se queda ahí, ya que eso es solo el objetivo mínimo). Se ha perdido el soporte de los 2.719 y ahora el siguiente lo tenemos en los entornos de los 2.561. Tampoco la vela de hoy nos indica que se hay hecho suelo, al igual que en el Dow Jones, por lo que seguiremos esperando una señal que nos permita anticipar un posible rebote (y cuando hablamos de un rebote no nos referimos a un rebote de un solo día, sino de algo más de tiempo).


Si nos fijamos en el gráfico de 30 minutos, podemos ver como hay una perfecta directriz bajista desde el día 3 que nos está limitando las subidas (y que hoy solo pareció romperse tras el anuncio de la bajada de tipos, pero al final no fue así y sigue vigente). Mientras no se rompa, no tendremos subidas. Por debajo tenemos la directriz que señalamos ayer y que hoy también pareció romperse a primera hora, pero que luego se recuperó y volvió a servir como punto de rebote.


Si nos fijamos en el Ibex y especialmente en el futuro, ya que lo estamos siguiendo más como indicador más fiable para marcar la tendencia, vemos como se ha roto por abajo el canal bajista que habíamos señalado hace tiempo. Esta es muy mala señal y, aunque hoy nos hemos parado en el soporte de los 10.210 (aunque en el intradía hemos estado por debajo), hay que tener mucho ojo, ya que el siguiente soporte lo tenemos por debajo de los 10.000, y la sombra de los 9.385 correspondientes al 61,8% de Fibonacci de la subida desde 2.002 es alargada. De momento la vela de hoy tampoco nos indica para nada la formación de un suelo, con lo que seguiremos esperando una señal positiva. Esto no quiere decir que un día no haya un rebote de consideración ante la sobreventa acumulada. Solo que aún no hemos visto un suelo fiable.

Los mercados siguen cayendo con fuerza día sí y día también mientras las autoridades se esfuerzan en tomar medidas contra la crisis. Pero el mercado pide más y está sumido en una falta de confianza y en un pánico desmedido. Y lo que es peor, cada vez le quedan menos balas en la recámara a las autoridades tras las medidas tomadas hoy. La situación sigue siendo muy complicada, por lo que seguimos recomendando extremar la prudencia mientras no encontremos un suelo que nos permita pensar en un rebote sólido (siempre sabiendo que estamos en una tendencia abrumadoramente bajista)

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Escrito por José Carlos Estévez García
Ingeniero de Telecomunicación y Máster en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Politécnica de Madrid. Consultor de profesión, analista técnico de devoción. Enamorado de los mercados bursátiles y de la Teoría de las Ondas de Elliott. Fundador de la web La Bolsa de Psico