Ayer dejábamos varias posibilidades abiertas para encajar el rompecabezas del Ibex a corto plazo. Hablábamos de tres opciones principales: la primera nos decía que los máximos del viernes pasado eran techo a corto, habiéndose terminado 3 ondas alcistas y debiendo comenzar un tramo bajista de 5 ondas; la segunda nos decía que el máximo del viernes pasado era el final de una onda 3, siendo la caída posterior una 4 que no había terminado; y, por último, que la 4 había terminado y que podríamos irnos hacia arriba formando una 5.
También señalábamos los niveles para descubrir, sino cuál era el escenario correcto, cuál era el descartable. El primero se descartaba si se superaban los máximos del viernes, es decir, los 10.710. Esto quedó demostrado tras el dato de empleo americano de las 14:30 y así lo dijimos. También señalamos ayer los 10.495 como punto que si se perdía descartaría que el rebote iniciado en los mínimos del martes fuera ya la 5. Llegamos a sus inmediaciones por la mañana (recordemos que ayer dijimos que la opción más recomendable a corto tras el cierre de ayer era la corta) y avisamos de que los más conservadores debían cerrar los cortos ante la posibilidad de que estuviéramos formando la 5. Y, efectivamente, los conservadores habrán acertado, aunque habrán acertado mucho más si abrieron largos.






